14 jun 2024

Monumento “Malvinas, Héroes y Veteranos de Guerra”, en Loma Negra.

 Inaugurado el 20 de noviembre de 2019 Día de la Soberanía Nacional, quedó oficialmente inaugurado el monumento “Malvinas, Héroes y Veteranos de Guerra”, en Loma Negra.


La inauguración se llevó a cabo en la plaza -ubicada en la entrada a la localidad (9 de Julio y Juan Pablo I)- en el marco de un acto oficial, organizado por la Municipalidad del Partido de Olavarría, la Agrupación Veteranos de Guerra “2 de Abril” y la Delegación de Loma Negra.



La ceremonia fue encabezada por el secretario de Gobierno Ernesto Cladera, el secretario de Desarrollo Humano y Calidad de Vida Diego Robbiani, la presidente del Consejo Escolar Maite Salerno, el presidente de la Agrupación Veteranos de Guerra “2 de Abril” José Trinchín y la delegada de Loma Negra Valeria Milía.

Se encontraban presentes además integrantes de la Unión Nacional de Soldados Continentales, Asociación Cultural Sanmartiniana de Olavarría, Bomberos Voluntarios y Club Loma Negra.

Participaron demás funcionarios municipales, autoridades educativas, concejales, consejeros escolares, representantes de las fuerzas de seguridad y de distintas empresas.

Participaron alumnos y docentes de la Escuela Primaria Nº 12 “María Curie”, Escuela Primaria Nº 25 “Luciano Fortabat”, Escuela Primaria Nº 45 “Patagonia Argentina” de Villa Serranía, Escuela Primaria Nº 79 “Alfredo Fortabat”, Escuela Primaria Nº 55 “Combate de San Jacinto”, Escuela Primaria Nº 65 “República del Perú”, Escuela Primaria Nº 80 “Crucero General Belgrano”, Escuela de Educación Secundaria Nº 3, Jardín de Infantes Nº 905, Centro de Adaptación Laboral “Madre Teresa de Calcuta” y Centro de Jubilados “Jóvenes Abuelos”.

El acto comenzó con la entonación del Himno Nacional Argentino, que fue interpretado por Ignacio Montoya Carlotto. Seguidamente se procedió a la colocación de palmas al pie del monumento, en representación del Municipio, hicieron lo propio el secretario de Gobierno Ernesto Cladera, junto al secretario de Desarrollo Humano y Calidad de Vida Diego Robbiani y la presidenta del Concejo Escolar Maite Salerno. También depositaron dicha ofrenda, integrantes de la Guarnición Ejército Olavarría y de la Agrupación Veteranos de Guerra “2 de Abril”.



En primer lugar, en representación de la Agrupación Veteranos de Guerra “2 de Abril” Raúl Torrecilla, expresó que “el 20 de noviembre se celebra el Día de la Soberanía Nacional, en conmemoración de la batalla de la Vuelta de Obligado de 1845. En aquel entonces los heroicos soldados argentinos, en inferioridad de condiciones, resistieron la invasión del ejército anglo – francés, el más poderoso del mundo de aquel entonces”.

Torrecilla destacó al entonces gobierno de Juan Manuel de Rosas, respaldado desde el exilio por el General José de San Martín, y la labor de las tropas al mando de Lucio Mansilla.

“El espíritu de lucha nacional se conoció en toda Europa y quedo inscrito en nuestra historia como símbolo de independencia, libertad y unidad nacional”.

Seguidamente agradeció “la labor y la iniciativa de la Escuela Primaria Nº 12, que tuvo la idea de la reconstrucción de un recordatorio para conmemorar la Guerra por las Islas Malvinas y aquellos que de alguna u otra forma  tomamos parte en el acontecimiento”.

Además reconoció “la participación de la comunidad lomanegrense en la presentación de las distintas maquetas para dar forma a este monumento”.

“Todavía falta agregar el mástil, donado por la empresa Camuzzi Gas Pampeana, en el que seguramente veremos flamear la bandera nacional para el 2 de Abril próximo”, agregó.

“La maqueta ganadora pertenece a la familia Cuevas, vecina de la localidad. Desde ya también agradecemos a la Municipalidad de Olavarría, a través de la Delegación Loma Negra, a todos las personas y empresas que hacen realidad este proyecto. Muchas gracias a toda la comunidad por este hermoso y cálido lugar. Viva la Patria”, cerró Raúl Torrecilla.

Tras las palabras de Raúl, Valeria Milía leyó una poesía alusiva, que fue escrita por el vecino Juan Carlos Parini (ex delegado municipal), en el año 1.998.

Para el cierre del acto, el secretario de Gobierno Ernesto Cladera, expresó que “en primer lugar quiero hacer llegar el ferviente saludo y el abrazo fraterno del Intendente, que por motivos de agenda fue imposible estar hoy aquí presente”.

“En un día como hoy, Argentina había perdido una batalla, la Vuelta de Obligado, desde el punto de vista militar podría decirse que fue una derrota, pero tiempo después fue un extraordinario triunfo”, contextualizó.

En comparación, Cladera dijo que “Malvinas fue protagonizada por cientos y cientos de jóvenes que se hicieron hombres sin tiempo, en las islas, en el Belgrano, en donde les tocó estar. El sacrificio de aquellos que quedaron en Malvinas no fue en vano, porque como en Obligado, las Malvinas volverán a ser Argentinas, porque las Malvinas son y serán siempre Argentinas”.

En este sentido, agregó: “Es bueno que se haya elegido esta piedra, el lugar para hacer este monumento, esta roca dura de Olavarría, de Loma Negra, que tiene la misma fuerza que demostraron nuestros soldados en esa gesta”.

“También es extraordinario que las Malvinas estén grabadas en hierro: es parte de lo mismo, la dureza, la inclemencia del tiempo que no hizo mella en la valentía de nuestros soldados”, añadió Cladera.

Respecto al proyecto, el funcionario resaltó que “estamos encantados viendo las banderas de las Escuelas y me alegra mucho más aun que haya sido esta una iniciativa de los chicos de la Escuela N° 12 “Marie Curie”. Esto es parte del ejemplo que nuestros soldados, nuestros valientes, han dejado para la Argentina, y como queda claro estos chicos los han tomado. Así que lo de ustedes ha sido un triunfo inconmensurable, porque va la esencia de la Argentina y porque es respetado en todos los rincones de nuestro país”.

“Tarde o temprano las islas pasarán otra vez, como antes, a nuestro patrimonio”, concluyó Cladera.


Sobre el proyecto

Dicho monumento es el resultado de una iniciativa de los estudiantes de la Escuela Primaria N° 12, que surgió en abril de 2015. En aquella oportunidad, los alumnos, junto a sus docentes elaboraron un proyecto.

La propuesta fue presentada y aprobada por el Municipio, que luego cedió el espacio para el emplazamiento del monumento, que conmemora a nuestros héroes de Malvinas.

Para la concreción de tal iniciativa, se integró al Jardín de Infantes Nº 905 y a la Escuela Primaria Nº 79, en el marco de un plan de articulación institucional entre los distintos establecimientos educativos de la localidad.

Se realizó un concurso donde participaron alrededor de 24 proyectos – muchos de ellos incluyendo maquetas – ante un jurado compuesto por dos arquitectos y autoridades de la Inspección Distrital de Educación, Inspección de Artística y referentes de la Agrupación Veteranos de Guerra.

La obra seleccionada fue presentada por Magalí Cuevas y familia.




24 sept 2022

"Monumento a la Madre", en Colonia Nievas

El domingo 31 de octubre 2021 se celebró la habitual misa en Colonia Nievas con gran cantidad de asistentes. Posteriormente se concentraron más vecinos y visitantes que asiduamente concurren a pasear por este pueblo rural. Así, ante la presencia de todos se procedió a descubrir el "Monumento a la Madre", que fue bendecido por el Padre José Quattrocchio.




Acto seguido el Presidente de la Sociedad de Fomento de la Localidad, Osvaldo Bugliese, tomó la palabra para pronunciar un breve discurso dejando, luego, lugar a la poeta azuleña, Ángela Gómez que leyó "Ser Madre", una poesía de su autoría.

Siguiendo con el acto, el Presidente Fomentista, Bugliese y la secretaria, Andrea Ciappina, hicieron entrega de un reconocimiento al vecino de Azul, Sr. Marco Muñoz quien desinteresadamente donó, plantó y cuidó los árboles que circundan el Paseo "Padre Juan Naviliat", destacándose esta acción ya que la Colonia tiene poca cantidad de árboles tan necesarios para los visitantes sobre todo en temporada estival.

La escultura fue descubierta por "Mingo" Jacobo, Catalina Clar, Claudia García y la vicepresidenta de la Sociedad de Fomento, Norma Lindner.

El monumento "A la Madre" fue realizado y donado a Colonia Nievas por el escultor y vecino azuleño Miguel Angel Bohn, quien tiene varias obras realizadas en Azul y la región. Ejemplo de sus trabajos son el "Gaucho a Caballo" de un museo de Azul, la "Mujer Alemana" de Colonia Hinojo, El "Inmigrante Alemán" de Colonia San Miguel, el gaucho en el ingreso a la Ciudad de Bolívar, replica del Submarino ARA San Juan en Olavarría y tantas otras obras de distintos espacios e instituciones locales.



Al final del acto, se vivió un momento inesperado y sumamente emotivo cuando Emilio Wagner y Catalina Clar, padres del Submarinista ARA San Juan, Diego Wagner Clar, entregaron un cuadro recordatorio a la Sociedad de Fomento, para la Comunidad de Colonia Nievas.

Lamentablemente el autor del "Monumento a la Madre", el azuleño Miguel Bohn, no pudo estar presente, por lo que posteriormente el Presidente y la Secretaria de la Entidad fomentista se hicieron presentes en la casa del escultor para transmitir el agradecimiento de la comunidad y entregar una plaqueta recordatoria.

22 ene 2020

Monumento al Cura Brochero

Fue durante gran parte de la tarde del 4 de enero de 2020, donde un importante número de personas se dio cita y fue parte del evento que incluyó numerosas actividades.

Cura Brochero
La rotonda de avenida Pueyrredón y Pringles fue sede en la jornada de un nuevo acto en torno al reloj Cucú, que ahora sumó un nuevo condimento que vuelve a hermanar ese punto de la ciudad con la provincia de Córdoba. Es que la agrupación Amigos del Cucú inauguró un monumento en homenaje a José Gabriel Brochero, quien fuera conocido también como el cura gaucho o más bien como el cura Brochero, nombre que también fue tomado por un villa cordobesa. Vale recordar que en 2016, por el papa Francisco, fue canonizado y es considerado santo.



Los amigos del cucú


Los amigos del cucú son Juan Santuchi, Victor Espil, Mario Laporte y Claudio Filardo, que durante un año llevaron adelante el acondicionamiento completo del edificio, modernizaron el mecanismo, cambiaron la iluminación a led, instalaron un cartel de YO ♥ OLAVARRIA con la colaboración de empresas, comercios y vecinos en general.


Inauguración del cura Brochero


El P. José Gabriel del Rosario Brochero, más conocido como "El Cura Brochero", fue declarado santo el 16 de octubre del 2016, de esta forma se convirtió en el segundo santo de Argentina después de Héctor Valdivieso Sáenz. El 4 de noviembre de 2016 la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos notificó a la Conferencia Episcopal Argentina -CEA- que el presbítero había sido confirmado como Patrono del clero de Argentina.


José Gabriel del Rosario Brochero nació el 16 de marzo de 1840, en el paraje Carreta Quemada, cerca de Santa Rosa de Río Primero, en el norte de Córdoba -Argentina-. El 4 de noviembre de 1866 se ordenó como sacerdote. Tras desempeñar su ministerio sacerdotal en la catedral de Córdoba y ser prefecto de estudios del Colegio seminario Nuestra Señora de Loreto, el 19 de noviembre de 1869 fue elegido vicario del departamento San Alberto, con unos 10.000 habitantes de toda Traslasierra. Se instaló entonces en Villa del Tránsito, la localidad que desde 1916 lleva su nombre.


Más adelante, el Padre Brochero tuvo un papel activo en la epidemia de cólera que se desató en Córdoba. Murió ciego, padeciendo de lepra. El Cura Brochero fue declarado venerable en febrero de 2004 por San Juan Pablo II. El 20 de diciembre de 2012, Benedicto XVI firmó el decreto de beatificación que validaba el milagro de Brochero. Este milagro consistió en la recuperación sin explicación médica de un niño con pronóstico de "vida vegetativa" y problemas neurológicos severos tras sufrir un grave accidente vial.

Fue beatificado el 14 de septiembre de 2013 en la Villa Cura Brochero, en Córdoba -Argentina-, en una Misa multitudinaria presidida por el Cardenal Angelo Amato, Prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos y enviado del Papa Francisco. En enero del 2016 el Santo Padre aprobó el milagro atribuido a la intercesión del Beato Brochero. El milagro se basó en la curación y recuperación sin explicación científica de la niña Camila Brusotti, de San Juan en Argentina, que había quedado al borde de la muerte tras una golpiza.





14 oct 2016

Reinauguración del busto a DOMINGO F. SARMIENTO

El emotivo acto se llevó a cabo este viernes en la Sala de Profesores que comparten las ex escuelas Nacional y Comercio. La escultura creada por Santiago Chierico hace 70 años y donada hace más de 30 a las instituciones fue restaurada tras un minucioso trabajo de reparación realizado por Esther Rodríguez Acosta y coordinado por Claudio Filardo.


La Sala de Profesores de los ex colegios Nacional y Comercial volvió este viernes a lucir la escultura del prócer Domingo Faustino Sarmiento, tras un arduo trabajo de restauración realizado durante meses por la escultora Esther Rodríguez Acosta y coordinado por Claudio Filardo.

El busto creado por Santiago Chierico hace 70 años había sido donado en 1983 a la Ex Nacional por el hijo del creador de la obra y recibido por la ex directora Perla Fassina, fue localizado meses atrás con un enorme deterioro que demandó un minucioso trabajo para su recuperación.
Con un emotivo acto al que asistieron directivos y ex directivos, docentes, autoridades del Consejo Escolar, ex alumnos, estudiantes junto a los encargados de la restauración, el monumento fue redescubierto este viernes 14 de octubre de 2016.



3 oct 2016

PASAJE CARLOS GARDEL

El "deterioro" del Pasaje Carlos Gardel


Mediante una carta dirigida al Concejo Deliberante mostraron su malestar por el "creciente deterioro" del espacio público y repudiaron la decisión del Municipio de retirar la escultura de Carlos Gardel "sin previo aviso, creando un clima de desconcierto en la población y más aún en su creadora"


Pero el monumento apareció


ojala volvamos a tener el pasaje como siempre.


26 ene 2015

LA PRIMERA VEZ QUE EL PUEBLO DE OLAVARRÍA SE SUBLEVÓ A LAS AUTORIDADES

http://historiasdeolavarria.blogspot.com.ar/2015/01/revolucion.HTML


Durante agosto de 1865, en pleno estallido de la guerra contra el Paraguay, conocida como de la Triple Alianza, el emprendedor coronel  Álvaro Barros era designado en la Frontera Sur como segundo jefe.

Las tierras todavía pertenecían a la vecina localidad azuleña y el sector donde hoy vivimos, era el límite de la frontera con el aborigen y paso obligado para tomar una ramificación que llevaba al famoso “Camino de los Chilenos” o en su defecto, hacia la localidad de Bolívar, sendero que luego fue la antigua ruta 226 que pasaba pegadita a Blanca Grande. 

Ni bien asumió el mando, el entonces Coronel Barros se dedicó a desmantelar la corrupción que reinaba en dicho sitio y además de vestir con su propia ropa, al personal casi desnudo que allí cumplía órdenes, comenzó a denunciar los delitos y hasta devolvió dinero al Estado cuando al hacer un inventario de lo que había en el lugar, descubrió que solo existía la mitad de todo lo que se facturaba.

El proceder de Barros, que pronto fue ascendido a Teniente Coronel y jefe de Frontera, se ganó la estima de quienes estaban a su mando y fue así que decidieron acompañar al militar en la fundación de un nuevo Pueblo.

Mientras se esperaba la autorización, el activo Teniente Coronel demarcó por cuenta propia y repartió solares entre las personas que allí se hallaban, encontrándose habitadas varias manzanas cuando el demorado permiso  fundacional llegó en 1867. Es que en Buenos Aires creían que el sitio a fundar estaba en la zona de “El Perdido” (cercano a Santa Luisa) y al ser informados del error, no tuvieron una idea más descabellada que ordenar que se corriera toda la población, en vez de cambiar la ubicación en el plano.

Este percance inesperado, provocó la reacción del propio Barros, quien apoyado por los pobladores, resistieron aquel cambio, basados simplemente en la racionalidad.
Así fue que el nacimiento de Olavarría, que debió producirse en 1866, se postergó hasta el 25 de noviembre de 1867.

Luego de lograrse un buen núcleo poblacional e intentarse entre el Teniente Coronel y los soldados crear una cooperativa para la siembra de trigo, sin ayuda del gobierno, Barros es removido del cargo en 1869, debido a las incomodidades que provocaban sus constantes denuncias de corrupción y el apoyo a los nativos, cosas que molestaban de sobremanera a la gente “importante” de Azul, que no podía hacer sus “negocios” en paz.

Quitado Barros del medio por orden de Sarmiento, El Coronel  D´Elia hace demoler la fortificación y el Coronel Borges se lleva los soldados  al Fuerte Blanca Grande, dejando solo una pequeña guarnición de Guardias Nacionales al mando del Capitán Lucio Florinda.

Olavarría quedaba de este modo desprotegida y a merced de los malones o cuatreros. Así fue que en 1871, la población fue invadida y muchos habitantes se mudaron hacia Azul,  movidos por el temor que provocaba imaginar una situación similar. Solo un puñado de personas se negaron  a emigrar. Esos nombres que prefirieron arriesgar la vida antes que dejar el terruño, pertenecían al grupo que ayudó a Álvaro Barros a fundar nuestra ciudad.

Dentro de aquella adversidad que se presentaba, la unión vecinal se fortaleció de tal manera, que el cuidado entre ellos llegó, durante 1872, a provocar la primera revolución civil del partido contra una autoridad, al haberse cometido una injusticia con un vecino. Esta situación que relataremos  a continuación, a través de un documento que muy gentilmente me hizo llegar el amigo Enrique Rodríguez, de Azul, ocurrió a solo cinco años de la fundación y la trascribiremos fielmente para conocer los detalles de la misma..

12 ago 2014

Monumento al "Gral.José de San Martín"


Monumento al Gral.José San Martín
La creación de parques, desde el puente de la Avda. Del Valle, ha transformado las orillas del arroyo Tapalqué, prácticamente desde que nació la ciudad. El primero que se creó fue el parque Mitre, denominación otorgada el 10 de julio de 1901, desde el puente de madera ubicado en la calle Cnel. Suarez, hacia el norte.
En el año 1914 se había adoptado la modalidad de realizar paseos por el parque y la municipalidad para preservar el lugar mientras lo remodelaba, había alambrado permitiendo algunos días de la semana que sea usado. Pero desde la avda. Del Valle hasta calle Cnel. Suarez, el lugar estaba ocupado por el Molino “La Clara”, establecimiento industrial inaugurado el 3 de marzo de 1881, y que llego a ser el más importante de la ciudad,  donde prácticamente ese espacio no se usaba públicamente.

La verdadera transformación donde hoy se encuentra el monumento al General, comenzó el 16 de diciembre de 1929, cuando el Molino sufre su tercer incendio y esta vez de grandes proporciones, decidiendo sus dueños decretar el final.

Con la caída del primer puente que cruzo el Tapalqué, dentro de lo que hoy se conoce como Club Estudiantes debido a las intensas inundaciones, se decide construir uno nuevo a la altura del boulevard Del Valle. José Manuel Ferrecio se hace cargo de la municipalidad  en septiembre de 1930 y se comienza a trabajar en esa zona. Finalmente el 9 de enero de 1932, se inaugura el puente “Ferrecio”, de construcción solida, que iba a facilitar el paso de peatones y carros y la gente ya no tenía que trasladarse hasta la calle Cnel. Suarez, para cruzar a Pueblo Nuevo.

A continuación un pequeño plano de cómo era Olavarría en 1932, cuando se inaugura el primer puente sobre la Avda. Del Valle y sus alrededores.


 
Nacimiento del monumento.
La iniciativa de honrar al Gral. San Martín, nació cuando el concejal Rafael Armendano presenta un proyecto el 15 de junio de 1938, en la zona desde el Molino “La Clara”, hasta el reciente inaugurado puente de la Avda. Del Valle. A principios de 1941 se instala el Regimiento de Caballería C-2, donde los efectivos ocuparon las instalaciones del ex-molino desocupado, ubicado sobre las barrancas del arroyo Tapalqué y sobre ambos lados de la calle Almirante Brown, desde Del Valle hasta Bolívar. En 1946 se mudan a los nuevos cuarteles que tienen en la actualidad.

Entre las propuestas presentadas en cuanto al emplazamiento del monumento hubo alguna que sugería sacar el de José Valentín de Olavarría de la Plaza Central, para colocar allí al militar de los Andes, aunque la idea fue desechada rápidamente. En 1944 un grupo de vecinos de Pueblo Nuevo, aconsejan colocarlo en las riberas del Tapalqué, entre las calles Coronel Suárez y Belgrano, sector muy descuidado en esa época.
En noviembre de 1947, el viejo Molino “La Clara”, había sido remodelado a causa del último incendio y  al encontrarse desocupado por el Regimiento, comienza a ser utilizado por la empresa industrial Cerámica Olavarría Sociedad Comercial, fabricando en su interior artículos de loza, porcelana y terracota, con una larga chimenea que delataba cuando estaban trabajando, por su espeso humo que emanaba de su interior.

En 1948 y luego de un impasse, se pone en marcha nuevamente la Institución Sanmartiniana, creada varios años atrás. En 1950 el intendente Santiago Cañizo, se reúne con el gobernador Mercante, para agilizar el proyecto del monumento y se clausuraba el puente de madera de la calle Cnel. Suarez, por los peligros que ofrecía y debido a las malas condiciones en que se hallaba, para darle paso al progreso y al cemento. En agosto, el Honorable Concejo Deliberante, sanciona la ordenanza que tiende a emplazar un gran monumento al Libertador.
El 15 de agosto de 1951, finalmente la municipalidad compra al Sr. Luciano Indavere, los terrenos desde el Molino hasta el puente de la Del Valle y desde Alte. Brown hasta el arroyo Tapalqué, permitiendo la continuidad de la urbanización del sector, para emplazar el futuro balneario municipal en su margen izquierda y la plaza para el monumento, sobre la derecha.

En mayo de 1953 se comunicaba al pueblo de Olavarría, que las autoridades Municipales habían licitado la adquisición. La figura del Prócer sería de bronce y similar al tamaño de la existente en la Plaza San Martín de la ciudad de Buenos Aires.
En 1954 se inauguraba el balneario municipal, sobre la ribera izquierda, bendecido por el R. P. Vicente Corradini y en 1956 se comenzaron con los trabajos relacionados con el emplazamiento del Monumento en el pulmón verde que se venía hermoseando desde el puente de la Avda. Del Valle, hasta el puente peatonal de calle Hornos, margen derecha.

El 14 de marzo de 1956, el comisionado municipal Héctor D. Santana Pérez, presenta el proyecto en sociedad que iba a ser sometido a un urbanista para su aprobación, denominado “Parque San Martín” y además de contar con abundante jardinería, la construcción de un puente nuevo, para unir los bulevares Del Valle y Alberdi (nombre que tomada desde el arroyo hacia Pueblo Nuevo) y la demolición definitiva del Molino “La Clara” y del puente “Ferrecio”.

 
Inauguración del monumento.
El 20 de Junio de 1956, junto a los actos celebratorios del Día de la Bandera, fue colocada  la Piedra Fundamental del Monumento al Gran Capitán de los Andes. La fanfarria del regimiento C-2 hizo escuchar los sones de marchas Patrióticas. Luego el Comisionado Héctor Diego Santana Pérez, junto a invitados especiales descubrió la piedra bendecida por el Presbítero Vicente Adducci.

Luego de unos años, la inauguración estaba prevista para el 17 de Agosto de 1958, pero finalmente se concretó el 24 de Agosto. El pueblo se dio cita en el lugar desde muy temprano y pocas veces, Olavarría adhirió en tal número y con presencia indivisa de sectores a un acto público como el que se realizo. La inauguración del monumento adquirió la presencia popular, por la asistencia de altas autoridades de la Nación y la Provincia, por la adhesión de delegaciones militares, escolares y privadas, y por las noventa ofrendas florales que fueron depositadas.

Instaladas las autoridades en el palco, mientras se escuchaban marchas militares, arribaron las banderas de las unidades militares locales: la de caballería portada por el subteniente Álvarez y la de zapadores, por el subteniente Gordillo, que hicieron la presentación de rigor ante el general Solanas Pacheco, entre los aplausos. Se inició la misa de campaña, oficiada por Villamayor, la que fue explicada por el presbítero Vicente Adducci, ante el silencio de la multitud.
Hablo el intendente municipal Dr. Carlos V. Portarrieu, luego el Comisionado Héctor Diego Santana Pérez. Se ejecutó el Himno Nacional y se realizo un desfile. Posteriormente las autoridades participaron de un  banquete en el Club Español.



La figura del Prócer, copia de la realizada por el escultor francés Dumas de Capital Federal, se apoya sobre un alto pedestal de piedra y ostenta en su frente a “Victoria”, conocida como “Patria alada”, verdadera obra de arte realizada con piedra de Mar del Plata en el año 1957, por Ricardo Dagá, escultor Argentino nacido en el Hospital Rawson de la Ciudad de Buenos Aires en el año 1931.

El Escudo Nacional fue esculpido por José Herrero Sánchez, nacido en Salamanca, España en 1910. Se estableció en Pigüé y en el año 1950 fue Convocado por la Agrupación clase 1913 de nuestra ciudad que le confío concretar el Monumento a la Madre y se quedo en nuestra ciudad hasta que falleció el 22 de junio de 1980 en el hospital local, a la edad de 70 años.


El imponente monumento y el Molino “La Clara” convivieron un tiempo, donde la gente comenzó a llamar a el lugar como plaza San Martín, pero sin tener realmente ese nombre oficializado. Recién en 1961 y con la ordenanza Nº 31 del 13 de julio de ese año, el Honorable Concejo Deliberante, sanciona por unanimidad en la sesión del día 7, denominando como “Alejando María de Aguado” a la fracción de tierra circundante al monumento al general. La misma comprendía: Avda. Del Valle y calle Brown, la margen derecha del arroyo Tapalqué y el puente peatonal de la calle Hornos.

Aguado, Marqués de las Marismas del Guadalquivir, había sido benefactor, amigo y camarada de armas de San Martín en el Ejército de España. Solo restaba determinar la fecha para implementar la ordenanza y la misma comenzó a regir el 25 de noviembre de 1962, en el nonagésimo quinto aniversario de la ciudad.

Con un imponente desfile de maquinarias, autoridades civiles, militares y eclesiásticas; delegaciones de establecimientos educacionales y una cantidad de público abultada, se dieron cita en el lugar. El comisionado municipal, Dr. Carlos V. Portarrieu, izo la bandera, mientras la fanfarria del C-2 ejecutaba la marcha “Aurora”. Se colocaron ofrendas florales al pie del monumento y se entonó el Himno Nacional. Hablo el señor Pedro Ripoli –en nombre de la Asociación Cultural Sanmartiniana- , destacando que el General San Martín descansa sobre la Plaza Alejandro Aguado. Para finalizar se realizo un desfile por efectivos del Regimiento y toda la maquinaria vial de la Municipalidad y algunas de la provincia.

 
Los cambios en la plaza.

Una vez retirado definitivamente los escombros del molino, el parque se veía muy grande y se comenzó a trabajar en el mismo. Primero se colocaban 36 mástiles, que representaban las Naciones de América. El 5 de abril de 1986, se inauguraba el monumento “Gesta de Malvinas” y en 2009 comienza una transformación profunda del lugar.

Remodelación del puente peatonal de la calle Hornos, sendero peatonal, construcción del skatepark, desmonte, demolición y limpieza del Balneario Municipal, realización de una fuente y cascada, concluyendo con el retiro de la fila de mástiles que cortaba el uso del parque, con la promesa que iban a ser reubicarlos, situación que a la fecha aun no se ha cumplido. Luego es inaugurada la “Casa del Bicentenario” en el edificio que ocupara el antiguo balneario municipal “Cipriano Catriel”.

Finalmente, en Abril de 2010, el Honorable Concejo Deliberante le impuso el nombre de “Parque de Bicentenario Senador Oscar Lara”, en homenaje a quien fue el creador del impuesto a la piedra en nuestra ciudad y donde todos pensaban que el nombre Aguado iba a desaparecer definitivamente del lugar, pero en mayo de 2012, se modifica la ordenanza 31/61, que le dio origen al nombre y pasa a denominarse “Alejandro María de Aguado” a la plazoleta y fracción de tierra circundante al Monumento del Gral. José de San Martín, el que se encuentra dentro del Parque del Bicentenario “Senador Oscar Lara”.

 

Pasado, presente y futuro.
Los olavarrienses hemos adoptado este lugar, como así las modificaciones que se han realizado desde su creación. El parque y sus alrededores, han sido testigo a lo largo de su vida de varios hechos. El asentamiento de los indios, buscando el espejo de agua; las realizaciones de la Fiesta Nacional de Cemento, en el desaparecido balneario “Luz y Fuerza”, donde su pequeña cascada artificial, nos hacía ver el agua transparente atreves del sol; su caudaloso arroyo, que en épocas de lluvias acaricia sus barandas y nos agolpamos a ver su espectáculo; el viejo balneario municipal, con sus brazos de cemento como abrazando el fluido y la fila de cajones para aprender a nadar, donde varias colonias de Sociedades de Fomento llevaban a los niños; el islote creado en el medio del balneario con un trampolín, y San Martín mirando las piruetas de los bañistas; las carreras de lanchas desde el puente de la avenida organizadas por el Club Ferro, para pegar la vuelta en el de la hornos; la rebelión de un grupo de jóvenes, negándose a sacar los añejos arboles para continuar con las obras; tirarse del puente peatonal, en la parte más profunda del arroyo, era una verdadera hazaña; los combatientes recordando a sus camaradas cada 2 de abril, donde la piel nos emite un sonido inmanejable en ese minuto de silencio;
El presente nos regala un lugar donde no solo la naturaleza dice que está, lástima que algunos jóvenes todavía no se han dado cuenta, que a las cosas publicas hay que cuidarlas, porque en definitiva son de ellos. Antes nunca íbamos a escribir y menos pintar, ahora es moda; si encontrábamos una baldosa floja, tratábamos de acomodarla, hoy desaparece estrellada en algún lado; si una rama florecía fuera de lugar en algún arbusto, la dejábamos crecer, hoy sus hojas aparecen inmediatamente esparcidas en el suelo.

Desde hace bastante tiempo, tratamos de traer el pasado imaginando que lo que viene es mejor. Las futuras generaciones van a crecer paseando en su verde piso y lo que fue progreso, hoy es futuro.

Como siempre en estas investigaciones, cuento con la colaboración del Archivo Histórico Municipal, a través de Mónica Poggi y de Walter Minor, Adolfo Santa María y Marcos Reynaldo Rodríguez.

25 jul 2014

Historia del edificio municipal "Palacio San Martín"


El actual edificio municipal, se inauguro el 29 de julio de 1934 y está cumpliendo 80 años. La historia nos lleva a recordar los comienzos de la edificación más representativa que tiene la Municipalidad de Olavarría, desde su primera construcción en 1892, pasando por las modificaciones, hasta llegar a la actualidad

Su historia

Olavarría fue fundada el 25 de noviembre de 1867 por el Coronel Álvaro Barros, dependiendo sus autoridades de la ciudad de Azul, debido a la inestabilidad política originada por los malones que azotaban la zona. A fines de 1875 se produce la última sublevación indígena y el 25 de octubre de 1878, por ley, se declara cabecera de partido al pueblo de Olavarría.
El 16 de mayo de 1879, el Poder Ejecutivo dictó un decreto por el que se nombran las autoridades municipales. En esa época, de los Jueces de Paz dependían todas las funciones públicas: administración, justicia, instrucción pública y policía. Según publicaciones de la época y merced a una paciente investigación que se realizo hace mucho tiempo, la primera casa donde funciono la municipalidad, estaba ubicada en la calle Gral. Paz, entre Lavalle y Almirante Brown.

Constituida la primera Comisión municipal de Olavarría, los cargos se distribuyeron de la siguiente manera:
Acta del 26 de mayo de 1879.

Juez de Paz y presidente de la Corporación Municipal: Eulalio Aguilar; Procurador municipal, Celestino Muñoz; Tesorero, Manuel Leal; Culto e Instrucción, Emilio Cortés; Policía y Tierras, Manuel Canaveri; Suplentes: Ángel Moya y Joaquín Pourtalé; Secretario municipal, Calixto S. Benítez.
Con la instalación de las primeras autoridades municipales, la Corporación Municipal se aboco a la tarea de conseguir un lugar para asiento de las mismas. En una de las primeras secciones, se informa sobre el tema: “Se procedió a tratar sobre la casa que convenía alquilar para sede de autoridades. Fue propuesta la del Sr. Torres y del Sr. Guisasola”. Se decidió por el segundo, pagando la suma de 1500 pesos m/c. mensuales y se abonaría por trimestre. Estaba ubicada en Vte. López y Cnel. Suárez, frente al comercio de D. Ángel de Vega y donde hoy se encuentra una casa de computación.

Años después, con la sanción de la ley 1615 del 2 de enero de 1883, se tiene conocimiento sobre la entrega de tierras de parte de la Provincia de Buenos Aires, para con su venta proceder a las obras de los edificios públicos. Meses después, el 30 de mayo de 1883, sancionan la ley 1631, y otorgan el crédito para la construcción.
Agapito Guisasola presenta el 21 de agosto de ese mismo año, una nota ofreciendo la venta del inmueble que le estaban alquilando, argumentando la conveniencia de comprarlo por parte de la municipalidad. Si bien insistió varias veces para tratar de lograr ese negocio, no prospera y con el crédito otorgado, se comienza a edificar en la esquina de San Martín y Rivadavia, que estaba destinada desde los inicio del pueblo, a los edificios públicos.
El 8 de abril de 1890, se colocaba la piedra fundamental de los edificios públicos de Olavarría: Municipalidad, Comisaría, Juzgado de Paz e Iglesia. El 30 de noviembre de 1890 se realizan las primeras elecciones a intendente y de acuerdo con su población que ascendía a 13.142 habitantes, le correspondió diez miembros titulares y cinco suplentes para conformar el Honorable Concejo Deliberante. Don Camilo Giovanelli fue el primer intendente electo y Manuel E. Hartenfels el presidente del H.C.D. y se mudan a otra casa alquilada, en Vte. López, entre Dorrego y Necochea, dejando la que le estaban alquilando a Guisasola.
El 11 de mayo de 1892, se mudan definitivamente del edificio alquilado al nuevo emplazado en calle San Martín, entre Vte. López y Rivadavia y finalmente el 25 de mayo, se inaugura con detalles a terminar por los constructores y calles de tierra. La iglesia San José se inauguraba el 8 de julio de 1898 y comenzaban a convivir juntos.



Inmediatamente se transforma en el lugar elegido, para expresar cualquier manifestación popular, a favor o en contra. En ella estaba la casa del Juez de Paz, con un patio destinado a la tropa de soldados de la policía de la época, donde se guardaban los caballos. Había también un lavadero, un abrevadero y los calabozos de presos, ya que funcionaban en las salas de adelante, la comisaría y el registro de señales y marcas. Se comienza a elegir la calle San Martín, para realizar los desfiles patrios, y desde sus comienzos se caracterizo como un punto de encuentro natural. Con el tiempo se inauguran las 4 primeras cuadras de macadam, que eran las que bordeaban a la plaza, con muchos vecinos interesados en que esa obra se extienda.


El 12 de octubre de 1901 se inauguraba el Monumento al Cnel. José V.de Olavarría, en la plaza central que lleva su nombre y se prolongaron los festejos durante dos días con igual entusiasmo y animación. Asistieron en representación del Ministerio de la Guerra, una comisión presidida por el general Leyría. La siguiente foto fue tomada el 13 de octubre cuando se realizó un tedeum en la iglesia San José, con el edificio de la municipalidad a su lado.
En 1906 y luego de una discusión entre varias personas, dentro del recinto con H.C.D., el ex comisario Laurentino Castellano, apuñalo a una persona que increpaba al personal, registrado como el primer hecho trágico dentro del edificio.
El 10 de enero de 1908, Olavarría se eleva a rango de ciudad. Desde su inauguración las postales que se emitían y se enviaban, tenían como referencia al edificio de la municipalidad, como así también la plaza central y la iglesia San José, por considerarlos en esos años, edificaciones modernas. Todo se realizaba en torno a la manzana principal, como las tertulias y reuniones sociales en su interior y hasta se iluminaba para grandes ocasiones, donde se dejaba apreciar el exterior arquitectónico con sus grandes ventanales, pilastras simuladas, cornisas y el coronamiento de balaustras interrumpido por el frontón  con tímpano y alojamiento del infaltable reloj público que terminaba con un pequeño mástil, donde flameaba la bandera Argentina.

Hasta 1917 la mayoría de las calles céntricas eran de tierra y cuando asume el primer gobierno radical en la ciudad, con Ramón A. Rendón como Comisionado el 22 de agosto, lo primero que solicita es el adoquinado con materiales adquiridos en la fábrica de Sierra Chica, con la particularidad que la vigilancia de los trabajos se hará con una comisión integrada por los propios vecinos. La iniciativa tiene un doble objeto: perfeccionar la vialidad urbana y dar trabajo a los desocupados.

En el año 1919, se registra una gran inundación en la ciudad, que supero a la del 20 de septiembre de 1900 y la de agosto de 1913. “La gran inundación”, famosa y recordada hasta la de 1980, ocurrió los días 10 de junio, pero superada con la del 5 al 7 de julio de 1919, donde pusieron en zozobra a la población de la ciudad.
Fue realmente un fenómeno de grandes y graves proyecciones que hizo movilizar a las autoridades en procura de auxilio y víveres, y que utilizo al palacio municipal, como centro de refugiados. Hasta la plaza central, fue asilo de vehículos y carruajes, ante el embate y avance del agua.

En el año 1927, el Gobierno Municipal hizo tratativas para dotar a la ciudad de un teatro, junto a otras obras de mejoramiento y ampliación tanto en el Matadero como en el Cementerio de la ciudad. En ese sentido se creó una Comisión de Estudio, la que organizó un concurso de anteproyectos.
Para la construcción del teatro se había asignado el solar N de la manzana 43, según Ordenanza del 20 de abril de 1925, o sea la esquina de Vicente López y Belgrano, hoy ocupada por el Banco Nación. Sólo se presentaron dos proyectos: el de los arquitectos Martinoza y Fritzche y el otro perteneciente al estudio del Ingeniero F. Marseillán. La Comisión se inclinó por seleccionar al primero de ellos. El 20 del mismo mes se abrió la licitación para la construcción con un solo oferente. Propuesta que fue rechazada formalmente, recién el 5 de Octubre de 1928, con la recomendación de un nuevo llamado.
Pero con el golpe de Estado de 1930 y los consiguientes cambios políticos, estos proyectos fueron dejados de lado, pasando ahora a un primer plano, la construcción de la nueva sede municipal, obra para la cual se organizó otro concurso privado, al que se presentaron 16 anteproyectos. El terreno elegido era el mismo que ocupaba el anterior edificio municipal, en una decisión que aún hoy es lamentada, ya que fue demolida casi en su totalidad.
La municipalidad cedió a la Nación los terrenos traseros de la manzana 43, que formaban una plazoleta, posterior a la Municipalidad y la Iglesia, para que construyeran sus respectivas sedes, el Correo y el Banco Nación.
Inauguración del nuevo edificio.
El 18 de septiembre de 1930, el ingeniero José Manuel Ferreccio se hace cargo como Comisionado de la municipalidad, luego del golpe de estado que derroco a Hipólito Yrigoyen de la Unión Cívica Radical. En las elecciones del 10 de enero de 1932, pasó de Comisionado a Intendente electo, luego de un periodo corto de Aristóbulo Moya y volvió a funcionar el Concejo Deliberante y el Consejo Escolar.
Comenzaron varias obras que iban a cambiar para bien las necesidades de la población olavarriense. Se inaugura el mercado central en Dorrego y Brown; los puentes de calle Belgrano y Avda. del Valle; cambia su portada el Club Racing y se continúan los trabajos del viejo edificio municipal, conservando algunas partes de su interior, para convertirlo en una edificación moderna con fondos provenientes de la provincia y aprobado con ordenanza del 7 de Setiembre de 1932 del H.C.D. local.
De corriente estilística Neoclásico Francés, con revoque simil piedra, combina los estilos Luis XIV y Luis XVI. Su techo cubierto de pizarra gris, termina en cúpula y torre con un gran reloj. Desde su hall central se accede al primer piso de una gran escalera de mármol de carrara, en la que se puede encontrar un vitreaux con el escudo de Olavarría. Ocupa la manzana 43, Secc. A, parcela 2, con un ancho de 40 mts. y 45 mts. de largo, llegando a una superficie total de 1.800 m² y se inauguro el 29 de julio de 1934.
¿Pero porque la comunidad no acompaño como se esperaba ese día?. Entre las obras que estaba llevando adelante Ferrecio -pavimentación del boulevard Uriburu, hoy Colón- era objeto de muchas críticas por parte de la población, porque quería cobrarle despreciando una donación hecha.
La dirección de Puentes y Caminos de la Provincia, querían pavimentar por su cuenta y sin desembolso ninguno por parte de los vecinos, con piedras calcáreas que donaría la razón social A. Datelli y Cía. y costándole solo a la municipalidad, diez mil pesos por fletes, carga y descarga.
Ferrecio, como gestor de las obras, nada le importaba del pueblo ni de sus dineros, cuando no figuraba él, por una cuestión de amor propio mal entendido, haciendo tal vez, sacrificar a todo el modesto vecindario de la arteria a pavimentarse.
Pero finalmente el Palacio de la Municipalidad se inauguró, con poco calor popular y con mucha gente de afuera. A las 14 horas en la estación del Ferrocarril Provincial, el intendente recibió al gobernador de la provincia Martínez de Hoz y toda su comitiva.

En el acto inaugural, hablo el intendente municipal señor Ferrecio, luego lo hizo el doctor Viale en representación del presidente de la republica Agustín Pedro Justo y finalmente el concejal municipal, señor Scavuzzo. Luego se sirvió un banquete en el nuevo salón del Concejo Deliberante.
Finalmente en los primeros días de agosto de 1934, Ferrecio acepto la donación para pavimentar el boulevard, sin que les cueste a los vecinos un solo centavo y hasta el flete gratis. Lamentablemente la inauguración de edificio municipal ya había pasado, y algunos aplausos quedaron guardados.

 
La ciudad siguió progresando y se modifico la fachada de la iglesia San José, como la conocemos en la actualidad. Los jardines de la municipalidad, eran usados como solares donde la gente realizaba sus paseos dominicales con pérgolas y asientos para descansar.

 
Pasaron varios años y gobiernos, para continuar con las obras en la manzana donde se encuentra la municipalidad. En mayo de 1941 se inaugura la sucursal del Banco de la Nación Argentina en la esquina de Vte. López y Belgrano, y tuvo la presencia del presidente de la nación y el domingo 16 de enero de 1949, la Oficina de Correos y Telecomunicaciones en Rivadavia y Belgrano.
En 1991 Helios Eseverri gana las elecciones y retoma al gobierno luego de 4 años a cargo de Juan Manuel García Blanco y decide comprar el edificio del correo, para transformarlo en oficinas municipales. Con Ordenanza Municipal 2070/96, en agosto de 1996 se comenzaría a identificarlo como CENTRO CIVICO MUNICIPAL con la integración del Palacio Municipal Tradicional, y el edificio adquirido al Estado Nacional en el enclave de Belgrano y Rivadavia; con las consiguientes fijaciones y discriminaciones funcionales en Palacio SAN MARTIN Y PALACIO BELGRANO, respectivamente.
En 2006 lo que era el patio de los dos palacios municipales, se transforma en el Salón Rivadavia y el 18 de marzo de 2011, la calle San Martín, pasa a transformarse en el Paseo Jesús Mendía –entre Vte. López y Rivadavia- recordando a quien contribuyo a través de su trayectoria en las parroquias San José y San Cayetano, a la paz social de la ciudad. Ese mismo día se inauguró también la iluminación del Palacio San Martín, una obra que realza todavía más al paseo y al edificio.
Hoy, a 80 años de aquel lejano 29 de julio de 1934 y por sus escalinatas, pasaron 28 intendentes distintos, entre comisionados; electos; interventores e interinos, que le han dado vida, con aciertos y errores. También fueron 10 presidentes de la nación en ejercicio, quienes tuvieron el privilegio de transitar su interior.
La mítica esquina de San Martín y Rivadavia ha sido testigo de hechos que han quedado guardados para siempre en la memoria de todos los olavarrienses. La concentración cuando los Emiliozzi ganaron su primer título de Turismo Carretera; su vereda e interior herido, luego de la inundación de 1980; cuando en sus terrazas se realizo un jardín, con pintorescas plantas; la carpa de los empleados municipales en protesta; cuando el pueblo le decía NO a la basura porteña y las inolvidables largadas y llegadas de la vuelta al municipio.
Hasta fue testigo cuando hubo una marcha por la paz, buscando justicia por el asesinato de Axel Blumberg y se realizaron reclamos en todo el país. Y recordar también, cuando un empresario agropecuario, dejo tirado justo en la esquina, un vacuno muerto, protestando por los reiterados hechos de abigeatos que le venían sucediendo en su campo.
Pero uno de los encuentros más convocantes en la historia de esta esquina, fue el 23 de febrero de 2009, cuando una multitud que congregó a funcionarios, empleados, empresarios, gremialistas, fomentistas, docentes, familiares de las víctimas de los hechos más violentos ocurridos en la ciudad y vecinos de distintos barrios, buscando apoyo por la seguridad.
Hoy y siempre, esperamos que los 7 escalones de mármol nos devuelvan desde su interior, las proyecciones, análisis, estudios, proyectos y cumplan con las mejores decisiones, para que esta hermosa ciudad de trabajo, siga creciendo en armonía.
Agradezco a estas personas, que colaboraron con fotos: Mónica Poggi, Walter Minor, Adolfo Santa María y Marcos Reynaldo Rodríguez.


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